Aunque
relativamente tarde pero oportuno, es el pronunciamiento de la central de
trabajadores de Ecuador en apoyo del gobierno de Rafael Correa, en su
enfrentamiento con la derecha y su intento de recuperar el poder a través de un
golpe blando, para cuyo efecto, el millonario alcalde de Guayaquil, Jaime
Nebot, inició la desestabilización institucional con virulentos ataques contra
el presidente Rafael Correa y la organización de marchas callejeras; sin
embargo, la institucionalidad ecuatoriana se mantiene vigente, así como la
libertad de expresión, dos de los factores esenciales para truncar todo tipo de
ruptura.
Contra la estigmatización ideológica formulada por Nebrot el líder de los trabajadores, Gustavo Zurita, fue tajante al condenar los intentos de truncar los cambios que se vienen operando en Ecuador desde 2007. Incluso advirtió, de ser oportuno, movilizará a un millón quinientos mil afiliados a la ciudad de Quito en defensa del proyecto de revolución ciudadana que lleva a efecto el Presidente Correa.
Inicialmente, Rafael Correa había dejado sin piso a la oposición que encabeza Nebot, al retirar el proyecto de ley de herencia de la Asamblea Nacional, cuyo objetivo no estaba dirigido a la mayoría nacional ni a la clase media ecuatoriana sino sólo al 2% de la población adinerada del país, a fin de que los ingresos sean destinados a obras sociales reproductivas que conduzcan a un mejor nivel de vida a los sectores de la población excluida.
Contra la estigmatización ideológica formulada por Nebrot el líder de los trabajadores, Gustavo Zurita, fue tajante al condenar los intentos de truncar los cambios que se vienen operando en Ecuador desde 2007. Incluso advirtió, de ser oportuno, movilizará a un millón quinientos mil afiliados a la ciudad de Quito en defensa del proyecto de revolución ciudadana que lleva a efecto el Presidente Correa.
Inicialmente, Rafael Correa había dejado sin piso a la oposición que encabeza Nebot, al retirar el proyecto de ley de herencia de la Asamblea Nacional, cuyo objetivo no estaba dirigido a la mayoría nacional ni a la clase media ecuatoriana sino sólo al 2% de la población adinerada del país, a fin de que los ingresos sean destinados a obras sociales reproductivas que conduzcan a un mejor nivel de vida a los sectores de la población excluida.
Cabe añadir
que el diferendo entre el alcalde de Guayaquil y el Presidente Correa tuvo un
giro 180 grados a partir de 2007 cuando Nebrot emprendió una oposición radical,
a raíz de ciertas medidas gubernamentales adoptadas a nivel nacional que el
alcalde de Guayaquil las consideró que atentaban contra el desarrollo de dicha
ciudad.
Entonces,
como últimamente, recurrió a las manifestaciones y marchas públicas,
manteniéndose en esa posición con su colega el burgomaestre de Quito. La
respuesta de Rafael Correa fue también con otras marchas en los mismos
volúmenes.
Jaime Nebrot
fue candidato a la Presidencia de la República en dos oportunidades y en las
dos perdió. Antes de ser alcalde, fue parlamentario. En esa condición fue autor
de un proyecto de ley que fue aprobado para el rescate de empresas bancarias
ecuatorianas que estaban en riesgo de quiebra.
Si bien
salvó a algunas instituciones empero hubo malestar entre los depositantes de
cuentas por los intereses creados y por estimarse como una intervención estatal
en el salvataje sin tener en cuenta a los ciudadanos que recurrían al servicio.
Esto primó para que la norma fuese derogada.
Es posible
que Nebrot recurra a manifestaciones y marchas, organizadas por él, porque acto
similar produjo la caída del otrora presidente Lucio Gutiérrez. Recientemente, al ser entrevistado por un
cronista de televisión dijo que pertenecía al 2% de los ricos de Ecuador, cuando el Presidente
Correa insistía que su proyecto de ley de herencia estaba solamente a ese
sector y no a los otros de la población ecuatoriana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario